Con Filiponi, Vieyra y Lucas Becerra como caras visibles, comenzó a gestarse un nuevo núcleo K en la región. El espacio busca volver a tener protagonismo político en un territorio donde el kirchnerismo nunca logró hacer pie del todo.
Mientras el peronismo cordobés atraviesa una etapa de reacomodamientos y supervivencia interna, en el departamento Unión algunos dirigentes comenzaron a mover fichas para reconstruir una expresión kirchnerista con sello propio.
El armado está encabezado por el exintendente de Pascanas, Juan Filiponi, acompañado por el exconcejal bellvillense Iván Vieyra y el secretario de Gobierno de Idiazábal, Lucas Becerra. Aunque todavía sin presentación oficial, las reuniones y conversaciones políticas ya comenzaron a circular por distintos sectores del departamento.
La apuesta busca reposicionar al kirchnerismo en una región donde históricamente tuvo escasa incidencia electoral y donde las referencias K suelen aparecer más vinculadas a estructuras partidarias que a construcción territorial real.
El dato no pasa desapercibido: varios de los nombres que hoy intentan mostrarse como renovación forman parte de dirigentes que ya tuvieron participación política en distintos momentos y que ahora buscan volver al centro de la escena aprovechando la fragmentación interna del PJ.
En Bell Ville, el regreso de Iván Vieyra vuelve a poner en discusión el peso real que conserva el kirchnerismo local, mientras que desde Idiazábal, Lucas Becerra aparece sumándose a una construcción que intenta ganar volumen político más desde el armado discursivo que desde la representación electoral concreta.
Por ahora, el espacio se mueve con cautela y bajo perfil, consciente de que el desafío no es solo ordenar una estructura, sino también convencer de que todavía existe margen para un proyecto kirchnerista competitivo en el sudeste cordobés.




