El Presidente cruzó las críticas internacionales hacia el país tras la derrota en la final de la Copa del Mundo. En paralelo, el bloque libertario impulsa proyectos para cobrar la salud y la educación pública a no residentes.
Tras la derrota de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial 2026 y la posterior ola de cuestionamientos internacionales en redes sociales y de figuras públicas —como Javier Bardem y Samuel L. Jackson—, Javier Milei salió al cruce. Con el mensaje “Ahora el mundo va a ver dónde puede llegar un país lleno de argentinos”, el mandatario compartió una imagen viral del mapa nacional con la bandera albiceleste para hacer frente a lo que en Casa Rosada califican como una “campaña anti-Argentina”.
El clima de tensión traspasó el ámbito deportivo y reavivó el debate político interno. El diputado bonaerense Agustín Romo (La Libertad Avanza) presentó un proyecto de ley, respaldado por el PRO, para cobrar la atención médica y los estudios universitarios a extranjeros no residentes. La iniciativa argumenta que los recursos provinciales son limitados y deben priorizar a los contribuyentes locales.
Desde el Gobierno alinearon filas en el terreno digital: mientras Milei apeló a la narrativa nacionalista y cruzó al kirchnerismo por alinearse con las críticas externas, su espacio busca capitalizar el malestar social para acelerar reformas clave en la agenda oficialista.



